Cuando INFINITI irrumpió en la escena global en 1989, no lo hizo para competir bajo las mismas reglas. Su propuesta fue distinta desde el origen: tecnología con propósito, innovación pensada para el conductor y no solo para la ficha técnica. A lo largo de 36 años, la marca japonesa ha introducido soluciones que no solo marcaron tendencia, sino que cambiaron la conversación en el segmento premium.
Estas son tres de las más influyentes.
Durante más de un siglo, la conexión mecánica entre el volante y las ruedas fue incuestionable. En 2013, INFINITI decidió desafiar ese principio con el sistema Direct Adaptive Steering (DAS), estrenado en el INFINITI Q50.
Se convirtió en el primer fabricante en implementar una dirección totalmente electrónica, eliminando la conexión física tradicional y sustituyéndola por señales digitales de altísima precisión.
¿Por qué cambió la industria?
Más que una innovación técnica, fue un cambio filosófico: el auto se adapta al conductor, no al revés.
A mediados de los años 2000, estacionar seguía siendo una prueba de cálculo y experiencia. En 2007, INFINITI presentó el Around View® Monitor, el primer sistema en combinar múltiples cámaras para generar una vista cenital de 360 grados alrededor del vehículo, debutando en el INFINITI EX35.
El impacto fue inmediato:
Lo que comenzó como una innovación premium terminó siendo una referencia global.
En los noventa, hablar de motores V6 era aceptar concesiones: potencia o refinamiento, eficiencia o carácter. INFINITI fue clave en el desarrollo y perfeccionamiento del legendario V6 VQ, un propulsor que logró combinar suavidad, respuesta y durabilidad como pocos.
Su excelencia fue reconocida 14 años consecutivos entre los “10 Best Engines” de Ward’s, un récord histórico. Además, sentó las bases para los actuales V6 Twin-Turbo que impulsan modelos como el INFINITI QX80 Autograph.
El VQ no solo movió vehículos; consolidó la reputación tecnológica de la marca.
Estas tres innovaciones comparten un mismo hilo conductor: mejorar la experiencia humana detrás del volante. INFINITI no innova para impresionar; innova para generar confianza, precisión y emoción.
Treinta y seis años después, la filosofía se mantiene intacta: lujo japonés entendido como armonía entre ingeniería y sensibilidad. Porque el verdadero progreso no se mide solo en avances técnicos, sino en cómo transforman la forma de sentir el camino.