En el mundo del automovilismo, los motores no solo representan potencia y velocidad, sino también historia y legado. Este año, Honda Racing Corporation (HRC) ha decidido llevar esa historia a los coleccionistas y fanáticos de la Fórmula 1 con una subasta sin precedentes. Durante la Monterey Car Week en agosto, se pondrán a la venta piezas originales del motor Honda RA100E V-10, el mismo que impulsó al legendario Ayrton Senna en su camino al campeonato mundial de 1990.
El Honda RA100E V-10 no fue un motor cualquiera. En la temporada de 1990, propulsó el McLaren MP4/5B, el monoplaza que llevó a Senna y a su compañero Gerhard Berger a dominar el campeonato de constructores. Además, aquel año, el piloto brasileño conquistó su segundo título mundial, consolidándose como una leyenda del automovilismo. Ahora, más de tres décadas después, los seguidores de la F1 tendrán la oportunidad de adquirir fragmentos de ese icónico motor.
HRC ha confirmado que las piezas fueron desmontadas en su fábrica en Sakura City, Japón, por los mismos ingenieros que las ensamblaron en su momento. Entre los componentes disponibles en la subasta se incluyen árboles de levas, tapas de motor, pistones y bielas, todos ellos certificados como originales y acompañados de una vitrina especial para su exhibición.
Pero esta subasta no es solo el inicio de una venta de piezas de motor. Con este evento, HRC inaugura una nueva división de memorabilia dedicada a preservar y compartir su historia en el mundo del motorsport. En el futuro, la compañía planea ofrecer artículos exclusivos como objetos autografiados, ediciones limitadas y reliquias de sus épocas más gloriosas en la competición.
Además de los componentes del motor de Senna, Honda Racing Corporation ha adelantado que pronto incluirá en su colección objetos provenientes de otras disciplinas del automovilismo. Entre los próximos artículos que podrían estar disponibles, se mencionan monoplazas históricos de la IndyCar Series y motocicletas de competición de MotoGP, ambas categorías donde Honda ha dejado una huella imborrable.
Este movimiento por parte de HRC no solo reafirma su legado en el automovilismo, sino que también abre una nueva puerta para los entusiastas que buscan algo más que recuerdos: buscan poseer un auténtico pedazo de la historia del automovilismo.