El Geely Coolray entra en una nueva etapa con ajustes bien dirigidos que elevan su propuesta sin alterar su esencia. Con esta actualización, esta mákina perfecciona el lenguaje de diseño con un estilo más definido, y arquitectura digital más clara que optimiza la experiencia al volante. En un segmento donde cada detalle cuenta.
Respaldado por Zhejiang Geely Holding Group, uno de los conglomerados más influyentes del panorama global y habitual en el ranking de Fortune Global 500, este SUV compacto de Grupo Viamar, refleja una visión industrial madura.
La actualización más evidente se encuentra en el frontal. El nuevo Coolray adopta una parrilla inferior de mayor tamaño, ahora claramente separada de los grupos ópticos. Este recurso no solo redefine su identidad visual, sino que aporta una lectura más técnica y moderna del diseño.
Las luces delanteras, más estilizadas, se ubican en una posición superior, generando un contraste visual con la toma de aire inferior que enfatiza anchura y presencia. El resultado es un rostro más estructurado, menos ornamental y con mayor carácter funcional.
En vista lateral, mantiene su silueta dinámica con líneas tensas y proporciones compactas, mientras que la zona posterior conserva su enfoque deportivo con elementos bien integrados. La firma lumínica trasera y los detalles aerodinámicos siguen reforzando una estética coherente con su ADN.
Este refinamiento responde a una dirección de diseño global donde la influencia de Peter Horbury continúa siendo evidente: menos artificio, más intención.
El interior también evoluciona con una reorganización clara de sus interfaces. La nueva pantalla central de 14.6 pulgadas se presenta ahora completamente independiente del cluster digital de 8.8 pulgadas, rompiendo con el diseño integrado anterior.
Este cambio mejora la lectura de información y optimiza la ergonomía visual, permitiendo que cada elemento cumpla una función específica sin sobrecargar el entorno. El sistema multimedia mantiene compatibilidad con Apple CarPlay, conectividad Bluetooth y múltiples accesos USB, además de una interfaz más limpia y responsiva.
Los materiales y acabados mantienen un estándar competitivo dentro del segmento, con una ejecución que prioriza funcionalidad sin descuidar percepción de calidad. El ambiente general es más ordenado, más tecnológico y mejor enfocado al conductor.
El sistema de cámaras 360° con visión extendida sigue presente, aportando asistencia visual clave en maniobras, junto a un paquete de asistencias a la conducción que refuerza la seguridad activa.
En el apartado mecánico, el Coolray mantiene su motor 1.5 litros turboalimentado, pero ahora asociado a una transmisión de doble embrague de 7 velocidades. Esta configuración mejora la rapidez en los cambios y optimiza la entrega de potencia, logrando una conducción más fluida y precisa.
Los 172 HP y 290 Nm de torque continúan siendo una referencia sólida en su categoría, con una respuesta disponible desde bajas revoluciones que favorece tanto la conducción urbana como los tramos más dinámicos.
La incorporación de cuatro modos de manejo —Sport, Comfort, Eco y Smart— permite adaptar el comportamiento del vehículo según las condiciones o preferencias del conductor. Desde una respuesta más agresiva hasta una gestión eficiente del consumo, el sistema ofrece versatilidad real en el uso diario.
El conjunto mecánico del nuevo Coolray apunta a un balance más refinado. La transmisión de doble embrague aporta mayor inmediatez, mientras que los modos de conducción amplían el rango de uso del vehículo.
El Geely Coolray apuesta por mejoras estratégicas que elevan su competitividad. El rediseño frontal le otorga una identidad más clara, la nueva disposición interior mejora la interacción y la transmisión DCT de 7 velocidades fortalece su desempeño.
Es una evolución lógica, bien ejecutada y enfocada en lo que realmente suma. En un mercado exigente, el Coolray demuestra que el progreso no siempre es cuestión de reinventarse, sino de perfeccionar cada detalle con precisión.