Más de 15,000 kilómetros, 13 países y un mismo destino: el corazón de Maserati en Módena. Así concluyó el Gran Tour China–Italia 2026, una travesía que durante más de dos meses llevó a la marca del Tridente a recorrer algunos de los paisajes más espectaculares de Eurasia para celebrar el denominado Año del Tridente, una conmemoración que honra un siglo de historia deportiva, innovación y tradición en el universo del gran turismo.
La expedición partió desde Shanghái el pasado 4 de mayo y siguió un recorrido inspirado en la histórica Ruta de la Seda, atravesando desiertos, montañas, costas y ciudades emblemáticas de China, Asia Central y Europa antes de finalizar en Viale Ciro Menotti, la histórica sede de Maserati en Módena.
Más que un recorrido de larga distancia, el proyecto buscó demostrar la esencia del ADN Gran Turismo de la marca: vehículos capaces de ofrecer elevadas prestaciones sin renunciar al lujo, el confort y la refinada experiencia de conducción que caracteriza a Maserati.
Los protagonistas de esta aventura fueron el GranTurismo, el GranCabrio y el Grecale, tres modelos que enfrentaron condiciones extremadamente diversas, desde las altas temperaturas del desierto de Gobi hasta los exigentes puertos de montaña de los Alpes y los Dolomitas. La travesía sirvió como un auténtico laboratorio sobre ruedas para poner a prueba el comportamiento dinámico, la comodidad y la confiabilidad de cada vehículo.
El GranTurismo Trofeo destacó gracias a su motor Nettuno V6 biturbo, tecnología derivada directamente de la experiencia de Maserati en el automovilismo, mientras que el GranCabrio demostró las capacidades de un auténtico descapotable de cuatro plazas para recorrer miles de kilómetros sin sacrificar confort. Por su parte, el SUV Grecale confirmó su versatilidad al desenvolverse con solvencia tanto sobre carreteras asfaltadas como en caminos de grava y terrenos de baja adherencia.
La llegada a Módena tuvo un significado especial para los participantes, quienes pudieron visitar la histórica planta donde actualmente se producen las gamas GranTurismo y GranCabrio, además de conocer el exclusivo programa Officine Fuoriserie, división encargada de desarrollar los procesos de personalización más exclusivos de la marca.
La caravana fue recibida por directivos de Maserati, clientes, representantes de medios internacionales y socios comerciales, cerrando una experiencia concebida para reforzar el vínculo entre la marca y su comunidad global.
Más que una demostración de resistencia mecánica, este Grand Tour confirmó que el verdadero espíritu de Maserati sigue siendo el mismo que dio origen al Tridente hace más de un siglo: convertir cada viaje en una experiencia donde el desempeño, la ingeniería y la pasión por conducir forman parte de una misma historia.