Las 24 Horas de Le Mans volvieron a demostrar por qué son la prueba de resistencia más exigente del automovilismo mundial. En su 94ª edición, TOYOTA RACING escribió una de las páginas más memorables de su historia al conquistar una épica victoria con el GR010 HYBRID #7, tras remontar desde la 14ª posición de salida hasta lo más alto del podio.
La tripulación integrada por Mike Conway, Kamui Kobayashi y Nick de Vries protagonizó una actuación magistral, combinando velocidad, estrategia y resistencia para superar una carrera marcada por las altas temperaturas, el desgaste mecánico y la intensa presión de sus rivales.
Desde los primeros compases de la competencia, Toyota apostó por una estrategia agresiva. Apenas transcurridos 30 minutos de carrera, ambos GR010 HYBRID realizaron paradas tempranas en boxes para modificar el planteamiento de combustible y ganar ventaja táctica frente al resto de competidores.
La apuesta comenzó a rendir frutos rápidamente. Mientras el GR010 HYBRID #8 escalaba hasta el liderato provisional, el #7 iniciaba una constante remontada que lo llevó a integrarse en la lucha por la victoria absoluta.
Las últimas horas ofrecieron uno de los momentos más emocionantes de la carrera. Los dos Toyota sobrevivieron a los desafíos de la noche y se lanzaron al ataque sobre el Cadillac #12, que ocupaba la primera posición.
Toyota dividió estrategias entre sus dos autos para aumentar la presión sobre el líder. El GR010 HYBRID #7 montó neumáticos nuevos para atacar con mayor intensidad, mientras que el #8 optó por prolongar su relevo. La táctica resultó decisiva.
Con una gestión impecable del combustible y los neumáticos, Kamui Kobayashi llevó el GR010 HYBRID #7 hasta la bandera a cuadros para sellar una victoria memorable. Detrás, Sébastien Buemi aseguró la tercera posición para el GR010 HYBRID #8, completando un extraordinario doble podio para la marca japonesa.
El triunfo representa la sexta victoria de TOYOTA RACING en Le Mans y confirma el extraordinario nivel tecnológico y competitivo de su programa híbrido de resistencia. Además, permite a la marca igualar el histórico registro de Bentley entre los fabricantes más exitosos de la legendaria prueba francesa.
Más allá del resultado, Le Mans 2026 quedará en la memoria como la carrera donde Toyota transformó una posición aparentemente desfavorable en una demostración de estrategia, fiabilidad y espíritu de competición.